Volver funcional un espacio reducido es un desafío, pero con un poco de dedicación y paciencia podés lograr grandes resultados.




Un gran ejemplo de espacio reducido y, por lo general, poco funcional es el lavadero.
Entre los productos de limpieza y las máquinas de secar y lavar, junto a tantos otros objetos que siempre terminan amontonándose, el lavadero suele ser un lugar complicado para el orden y la accesibilidad.

Por eso, es importante reestucturar estos espacios de manera consciente para poder aprovechar cada centímetro y rincón al máximo.
Una buena manera de generar orden y ganar espacio son los canastos. En ellos vas a poder guardar un montón de objetos, separarlos en categorías y mantener el espacio despejado. Además de decorar, ¡encontrar lo que buscás ya no va a ser una preocupación!
Otra gran idea es el uso de percheros. Con ellos vas a poder ganar altura y acomodar la ropa limpia lejos de cualquier percance.
Las perchas, además, te van a permitir generar mayor distribución de prendas y accesibilidad: lo que buscás va a estar al alcance de tus ojos.
Las estanterías también son muy prácticas. Tener varios compartimientos en un mismo mueble te permite reunir y focalizar los objetos de un mismo ambiente en un sector determinado.

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