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ARTÍCULOS & TIPS

 
 

• ¡A CUIDAR LOS BLANCOS Y NEGROS!

La ropa de color negro y la de color blanco no pasan nunca de moda, quedan bien de noche y de día, pueden usarlas grandes y chicos, son fáciles de combinar y las más prácticas.

Todos tenemos alguna de estas prendas en nuestro placard, pero ¿sabemos cómo cuidarlas para que se mantengan intactas? Acá te damos algunos tips a tener en cuenta. En general, a través de los sucesivos lavados, la ropa negra pierde su pigmentación y queda cada vez menos negra y más gris, por eso es importante saber lavarla y secarla correctamente. Lo primero que tenés que hacer es lavar por primera vez a mano una esquinita de la prenda para ver si destiñe. En el caso de que no destiña, se puede lavar en el lavarropas, única y exclusivamente, con otra ropa de colores oscuros, con tejidos parecidos (en textura y espesor), usando sólo agua fría y en ciclo delicado.

Para mantener el color por más tiempo es importante lavar siempre las prendas negras del lado del revés, y evitar el contacto con prendas que desprenden pelusas, porque enseguida se le pegan. Respecto al momento del secado, si vas a usar el secarropa, hay que colocar la temperatura más baja posible y sacar la ropa cuando todavía esté levemente húmeda. Al momento de colgarla en el tender, tiene que ser en un lugar donde no le dé la luz del sol directamente. Siempre debe estar a la sombra y, de ser posible, en un lugar cerrado. Con el color blanco también hay que tomar ciertos recaudos. Nunca se debe lavar con ropa de otros colores, ni aunque sean colores bien claros, como el beige. Las prendas de algodón blanco liso, como sábanas, toallas, camisas, etc. se pueden lavar a temperatura alta.

En cambio, si la ropa blanca sintética no se puede lavar a más de 30 grados. Para secarla, se puede dejar al sol en caso de que sea toda blanca, pero si también tiene otros colores (como en rayas o apliques) hay que colocarla a la sombra. En las prendas blancas hay que prestar especial atención a las manchas. Apenas se produzca una mancha hay que atacarla y no dejar que penetre en la fibra. Antes de poner la prenda en el secarropa, hay que asegurarse de que todas las manchas se removieron completamente. Sólo se puede usar lavandina o cloro si la etiqueta de cuidado de la prenda lo especifica, sino se corre el riesgo de que la tela se amarillee. De todas formas, tanto con las prendas negras como con las blancas, lo ideal es seguir las instrucciones que figuran en sus etiquetas, para guardar mayor recaudos. ¡Ya podés ponerlo en práctica!

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• EN TODO MOMENTO Y LUGAR: BOLSOS Y CARTERAS

Si hay un accesorio que no puede faltar nunca en el vestuario de toda mujer, es la cartera o el bolso. Para ir al trabajo, a la playa o una fiesta. Para guardar cosas o simplemente por coquetería. La cartera es un must have de todas las temporadas, por eso te contamos la moda de este año.

El diseño que arrasa son los bolsos de mano, que ya no sólo se usan para ocasiones formales, sino que son incorporados al estilo de todos los días. Estos bolsos tienen una gran ventaja, porque al ser pequeños o medianos, son fáciles de transportar y súper cómodos. Para la noche, lo ideal son los sobres forrados de raso o satén, con apliques de piedras y brillantes.

Los maxi-bolsos se seguirán usando, con bordados, estampas o apliques florales y, sobre todo, con muchos cierres y doble sistema de manijas (para mano y para colgar al hombro). El estilo folk, con bolsos y carteras llenas de flecos, también seguirá siendo una de las tendencias preferidas.

Respecto de los materiales, se destacan los clásicos modelos de cuero, pero de estilo más informal, adornados con tachas y cadenas. Además, podemos innovar con otros materiales no tan comunes, como lino, lona, rafia o tejidos maleables, que permiten modelos drapeados y con pliegues. Los de algodón siempre son perfectos para llevar a la playa y para situaciones informales, y los de nylon o microfibra son ideales para hacer deporte o ir al gimnasio.

Pero el tip más importante será usar colores llamativos y electrizantes, como el fucsia, el morado, el amarillo, el naranja, etc. La clave es animarse, dejar de lado lo clásico y mezclar ropa y accesorios de distintos colores. Por ejemplo, si llevás puesto un look neutro, podés agregar una cartera de color llamativo y enseguida lo resaltará. Pero también podés mezclar tonos fuertes, como un vestido amarillo con cartera fucsia. ¡Sólo es cuestión de ser audaz!

Por supuesto, para las menos osadas, una buena opción seguirán siendo los clásicos blanco y negro, el plateado y el dorado, que nunca pasan de moda.

¡A elegir uno y salir al ruedo!

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• LA ROPA INTERIOR COMO NUEVA

La ropa interior nos acompaña siempre, día y noche. Por eso, es muy importante saber cómo cuidarla al momento del lavado y secado para que no se deteriore rápidamente. Sobre todo, hay que prestar especial atención con los conjuntos de telas más delicadas, como seda y encaje.

Lo primero que no tenés que hacer es lavar la ropa interior bajo la ducha con agua caliente y jabón de tocador, porque las fibras se estiran y se arruinan más fácilmente. Lo ideal es usar agua tibia (casi fría), jabones suaves para prendas finas y nunca aplicar lavandina, ya que con su uso reiterado puede tornar las prendas amarillas. Además, todo esto evita la formación de pelotitas y que se destiñan los colores.

El lavarropas debe programarse para prendas delicadas o de corta duración, para no dañar los tejidos. En caso de lavarlas a mano, no las frotes bruscamente, porque se puede arruinar la forma original de la prenda. Mucho menos hay que retorcerla para sacarle el exceso de agua, sino escurrirla suavemente.

Cuando las cuelgues en la soga, para que no se deformen abrocha los corpiños y sostenélos del contorno, nunca de la taza, sobre todo sin son armadas. El tender tiene que estar al aire libre y en un lugar con sombra, ya que el sol puede decolorar las telas de colores oscuros y amarillentar las de colores claros. ¡Nunca uses el secarropa ni la plancha con tu lencería!

También es importante guardarlas (dentro de lo posible) en bolsas individuales, para evitar el roce con otras prendas y que se enganchen. Tampoco te olvides que si usás productos cosméticos como cremas, aceites, autobronceante, etc., o productos químicos, tenés que esperar a que se sequen bien, ya que todos ellos manchan la ropa interior.

En el caso de la ropa interior con encaje, hay que controlar con frecuencia si hay alguna rotura y coserla antes de lavarla, para evitar que se rompa aún más. Es conveniente lavar estas prendas a mano, pero si querés usar el lavarropas podes colocarlas dentro de una bolsita de lavado, que ayudará a minimizar los daños. Estas bolsas también son muy útiles para lavar los corpiños con aro, porque evitan que se rompan, se deformen o se perfore la tela.

Para las prendas de seda se deben tomar los mismos recaudos que para la ropa interior común. Lo que no tenés que olvidar es que la lencería de seda nunca se lava ni se enjuaga con agua caliente. Con ellas, si podés usá la plancha, porque la seda tiende a arrugarse y pueden suavizarse las arrugas con una plancha fría.

Con todos estos consejos tu ropa interior lucirá impecable. De todas formas, siempre es conveniente revisar las etiquetas de cada una de tus prendas para conocer la composición del tejido y los consejos para su lavado.

Por mas de que la ropa interior, precisamente, no se vea, ¡no dejes de cuidarla!

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• ONDA NAVY: VUELTA AL ESTILO MARINERO

Dicen que la moda siempre vuelve, y el estilo navy o marinero no podía ser menos. Esta temporada primavera-verano se convirtió en una de las tendencias preferidas en todas las vidrieras y locales de ropa a nivel local e internacional. Este look, basado en el glamour de los años 40 en la Riviera francesa, hoy en día sigue pisando fuerte en todas las pasarelas.

El estilo navy consiste, básicamente, en el uso del color azul marino sobre blanco, aunque pueden combinarse otros colores, como negro, rojo, amarillo y distintos tonos de azul, para darle un toque más original. Incluso, se usan estos mismos colores en los accesorios como bolsos, sandalias, etc.

También tiene que ver con un cierto tipo de prendas como los trenchs estilo pescador y las rayas, que son las protagonistas indiscutibles. Sean horizontales o verticales, en remeras, polleras, vestidos o chaquetas, las rayas tienen que estar, y lo ideal es combinarlas con colores lisos.

¿Querés saber cuáles son las prendas que no pueden faltarte en el placard?

• Para los días lluviosos o con un poco más de viento, los trenchs cortos estilo marinero, de doble abotonadura, en blanco o azul marino, son perfectos.

• Musculosas o remeras de manga corta rayadas, en blanco y azul o con sus variantes, es el must have de este estilo. Muchas marcas les agregan letras o algún dibujo sobre el rayado, como anclas o cadenas y sogas marineras. En general, estos agregados son en color rojo o dorado.

• Los vestidos cortos con rayas horizontales y las chaquetas a rayas, que dan un toque informal al usarlas con jeans o más sofisticado si las usamos con polleras de vuelo. También, se agregan las chaquetas cruzadas con botones metálicos, sobre todo dorados.

• Para las más osadas, los trajes blancos estilo academia naval, y los pantalones de cintura alta y sin pinzas, para combinar con las remeras y chaquetas a rayas.

Y si todavía querés mantenerte más fiel al estilo, el típico cardigan anudado a la espalda, las gorras marineras y los mocasines le dan el toque final. ¿Qué esperás entonces para convertirte en toda una marinerita?

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• A TODO TRAPO

Las telas ya no se usan sólo para fabricar ropa. La tendencia de utilizar telas, hilos, lana, puntillas y todo lo que se te ocurra, en objetos que usamos cotidianamente, crece cada vez más.

Las primeras innovaciones comenzaron en lo que conocemos como blanquería (toallas, sábanas, cubrecamas, etc), pero hoy en día el diseño textil se apoderó de todo tipo de elementos para el hogar y para todos los gustos y edades.

La creación con telas y la producción de texturas y colores en artículos útiles, se expandió a objetos puramente decorativos, a juguetes, y a elementos que usamos todos los días, con una gran calidad y originalidad en sus diseños. Te contamos algunas opciones de esta nueva y divertida moda para que sumes a tu casa:

Para algunos locales, como Violraviol, la cocina es un lugar sagrado, pero no por eso deja de ser una fiesta y un lugar lleno de alegría. Por eso, ofrecen manteles, individuales y repasadores con mucho diseño, delantales que parecen casi vestidos, y hasta bolsas y changuitos para hacer las compras con telas super estampadas y coloridas.

Otros apuestan a todos los rincones del hogar y presentan una amplia variedad de objetos, como en Casa Chic y Shynka Home Couture. El primero ofrece almohadones con detalles de puntillas, manteles de lino poplín, voiles lisos y estampados, y manteles y mantas tejidas en crochet, con patch, flecos de lana, apliques de flores y mucho más. La base del catálogo de Shynka incluye ropa de cama, almohadones y mantelería en más de 30 colecciones con ejes temáticos como Peace & Freedom, Origami, Fresh Barroco, Think Pink, etc, con géneros muy originales y multicolores.

Para los más chiquitos de la casa también existen ofertas de esta nueva tendencia. Play White, por ejemplo, se especializa en la blanquería para chicos, con las costuras escondidas para proteger la piel de los bebes y materiales delicados. ¿Te acordás de los muñecos de tela de la abuela? Corazón de algodón sí, por eso fabrica conejos, elefantes, gatos, perros, caballos, entre otros, combinando telas únicas de prendas recuperadas de diferentes lugares del mundo. Con esos retazos forman una mascota para chicos y grandes, y hasta podés pedir que borden tu nombre o el de la persona que elijas en ella.

Los almohadones se convirtieron casi en un objeto fetiche, en piezas únicas y artesanales de esta movida. El local VeroFarías trabaja no sólo con telas, sino también con pétalos y apliques de flores de todos los tamaños, y los almohadones toman forma de corazón y flores. En La Serine, el estilo entre vintage, romántico y moderno, presenta almohadones con mezcla de texturas y colores, cargados de mariposas, flores y pajaritos bordados.

Como mujer te va a encantar la propuesta de Mucha Tela, porque además de cosas lindas para la casa, innova haciendo billeteras, monederos, portacosméticos, bolsos reversibles y portacelulares. Todo con telas muy novedosas, por supuesto. Puchero Estudio, entre otras cosas, también ofrece cartucheras de tela con cierres, monederos, bolsitas y portaobjetos haciendo juego con muchos bolsillos, cierres y botones; para que las más coquetas lleven todo lo que se les ocurra

Si te animas a más, en algunos locales podés encontrar pufs y hasta perchas forradas en telas muy llamativas. En Labandelú crean con el tejido a crochet de nuestras abuelas cosas muy originales, como cubre-banquetas, posa-vasos, alfombras y hasta hebillas y gomitas de pelo.v

Una de las ventajas es que en muchos de estos lugares se pueden realizar encargos con colores y diseños a pedido. ¿Dónde podés encontrarlos? Algunos ya tienen local propio, pero también el diseño independiente se mueve en ferias, como por ejemplo la de Casa Pañuelo, que reúne a varios expositores y, además, va rotando de casa y de barrio. ¡No esperes más! Por donde estés, averiguá y ¡sumate!

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• PASIÓN DE MULTITUDES: SANDALIAS Y ZAPATOS TEMPORADA PRIMAVERA-VERANO 2011

El complemento imprescindible para el vestuario femenino en toda época del año es el calzado. Por eso, esta temporada, con nuevos diseños y materiales, los zapatos y sandalias se convierten en el "fetiche" de toda mujer. El clásico "sandalias en el verano, botas en el invierno" parece pasado de moda. Hoy en día, las fronteras ya no son tan tajantes: las botas con shorts o sandalias y zapatos abiertos con medias empiezan a imponerse.

¿Qué usar y cómo? Esta temporada está llena de variedad de estilos y opciones para elegir. Las referencias retro y futuristas se fusionan para dar forma a diseños ingeniosos. Lo más importante es que los zapatos y sandalias combinen bien con la ropa de la temporada y que se destaquen sobre la piel bronceada del verano.

Los colores que predominarán serán los tonos neutros, como los nude, beige, marrones, grises y negro. Aunque, también algunas marcas apuestan a colores más fuertes e impactantes, como el rosa, el turquesa, el amarillo y el azul.

Las botas de media caña, sobre todo en colores caramelo y con flecos, se usarán para acompañar shorts, polleras y vestidos. Además, se verán versiones de botas desarrolladas sobre la base de sandalias. Con modelos más cerrados, pesados y que dejan sólo los dedos afuera o la parte del talón al descubierto, la sandalia abotinada será una de las protagonistas de la temporada.

El regreso estrella en el verano 2011 son los zuecos. A pesar de su dura base de madera, el zueco es muy práctico, porque se adapta a cualquier ocasión, tanto de día como de noche; y puede usarse con o sin medias. ¡Ojo! El verdadero zueco es el zapato que tiene la punta cerrada y es abierto atrás, y no todo el que tenga solamente base de madera.

Los infaltables de la temporada serán las plataformas y el tacón cuña de todo tipo de material: corcho, yute, madera, tela o cuero. Estas son las opciones ideales para lucir un cuerpo estilizado y alargado, y conseguir un poco más de altura, por supuesto.

Los clásicos que se seguirán usando y volverán al ruedo serán las sandalias gladiador y las sandalias tipo jaula con infinitas tiras de cordones, cintas o telas que cruzan en el empeine y terminan en el tobillo con moños o nudos. También, continuarán viéndose modelos como el peep toe o boca de pez (sólo muestran los dedos), los mocasines y los zapatos de cordones.

Muchas sandalias tendrán un aspecto artesanal con accesorios como flecos, plumas de colores, perlas, tachas, flores y otros elementos que les dan un aire étnico. Sobre todo, este tipo de ornamentación se verá en las chatas.

Lo más novedoso de la temporada son las suelas y tiras transparentes de un material llamado metacrilato y PVC, que aligera visualmente las sandalias y da la sensación de que no llevamos puesto nada.

Hoy y siempre, las sandalias nos siguen deslumbrando, al mismo tiempo que nos brindan elegancia y confort. Es hora de elegir las más acordes con nuestro look y personalidad, y llevarlas con osadía.

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• MODA DE ANTES: ROPA RETRO

¿Alguna vez pensamos que la ropa de nuestros abuelos y nuestros padres se volvería a usar? Seguramente, porque todo va y viene, y la moda no es la excepción. A fines de 2005, el retro trajo nuevamente a escena lo clásico de la década de los cincuenta, el estilo prêt-à-porter de los sesenta, el disco y el funk de los setenta y el punk de principios de los ochenta con los pantalones "chupines", los leggins de colores, las remeras largas y muchos accesorios.

La onda retro viene acompañada del vintage, pero no se trata sólo de usar ropa de otra época, sino que para que sea realmente vintage debe ser reciclada con algunos detalles originales de acuerdo a nuestro estilo y personalidad. Para encontrar ropa vieja que podamos reciclar, lo ideal es ir a ferias americanas. Allí se consiguen prendas a precios accesibles y otras de marcas internacionales un poco más caras, pero hay que revolver y buscar con paciencia.

Lo más importante es chequear que la ropa no tenga enganches ni manchas, que no esté apolillada. En las camisas hay que revisar cuellos, puños, y axilas, que no falte ningún botón y, sobre todo en los jeans, que los cierres funcionen bien. Un detalle: probate siempre la ropa, porque los talles de antes no son los mismos que ahora.

¿Dónde podés ir? Las ofertas son muchas y te contamos algunas que te pueden interesar.

En Palermo Soho, Punto de Vista, ubicado en el restó Fidel (Costa Rica 4659), tiene una extensa selección de las décadas del ´60, ´70 y ´80. Si querés comprar prendas de noche, vestidos con brillos, túnicas exóticas y extravagantes camisolas, éste es el lugar indicado. También tiene prendas informales como sweaters, remeras y pantalones; accesorios como anteojos, sombreros y collares; zuecos y zapatos hindúes. El imperdible del lugar es una pequeña colección vintage para niños.

En el barrio de Palermo también hay ofertas exclusivas para hombres. La feria Chelsea (Niceto Vega 4647) vende ropa importada de los años ´60, ´70 y ´80: buzos, sweaters, shorts, lentes y más prendas de marcas como Lacoste, Adidas, Tommy y Harley. Para los que buscan un look psicodélico y setentoso, pueden ir a La caja de Pandora en Villa Crespo (Camargo 374), donde hay jeans, camisas y polleras de este estilo. Si preferís tener una gama más amplia de posibilidades, Rocco (Dorrego 1591, Palermo) ofrece prendas de los años '40 a '70 y sorprende, sobre todo, con sus sombreros, enaguas, vestidos y tapados. Margarita´s vintage, en pleno Barrio Norte (Rodríguez Peña 1381), es ideal para crear un look años '80. Podés encontrar originales vestidos de fiesta, túnicas pintadas a mano, blusas, carteras y sweaters. El pionero de la zona fue Juan Pérez (Marcelo T. de Alvear 1441), donde hay tapados, polleras, zapatos de diseñadores como Chanel y Ferragamo, bolsos, cinturones y hasta anteojos de épocas pasadas.

No podemos dejar de sumar los clásicos del ex Mercado de Pulgas en Colegiales (entre las calles Dorrego, Álvarez Thomas, Concepción Arenal y Enrique Martínez) que funciona de martes a domingos de 10 a 19 horas con muchos puestos llenos de variedad, y la Feria de San Telmo (Defensa y Humberto Primo) con 22 puestos de ropa de época y otros de sombreros, joyas, alhajas y carteras.

Si en lugar de comprar querés vender tu ropa usada en buen estado, hay muchos de estos lugares que también reciben como la feria Guadalupe (de antigüedades, sombreros y ropa). En general, ellos ponen el valor de la prenda y suelen abonar en efectivo en el momento o luego de vender la ropa que dejaste (consignación). Hasta acá son sólo algunas de las infinitas posibilidades que el circuito de la moda vintage y retro te ofrecen. ¡Manos a la obra y a revolver en los baúles de la abuela!

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• CÓMO CUIDAR LA ROPA DESPUÉS DE LOS LAVADOS

El cuidado de nuestra ropa no termina en el lavado. Por eso, te enseñamos algunos trucos para mantenerla limpia y protegida después de lavarla y hasta que sea el momento de usarla. También, es importante saber cómo organizar nuestros cajones y placard para ganar espacio y encontrar la prenda que necesitamos rápidamente.

Antes que nada, debemos vaciar el placard, revisar la ropa y deshacernos de lo que no usamos más. Después, podemos organizar la ropa, los zapatos y los accesorios por categorías, como para trabajar, para salir, para hacer deporte, etc. Además, se puede ordenar las prendas por tipo, por ejemplo, las remeras con las remeras, las polleras con las polleras.

La ropa que no pertenece a la temporada en curso es preferible colocarla en los estantes superiores del placard o en cajas, y dejar a mano la que usaremos más habitualmente. Si es posible, lo ideal es colocar un perchero doble, para colgar en el más alto pantalones, vestidos y abrigos; y en el otro, prendas cortas como camisas y polleras.

Los cajones es conveniente forrarlos con papel para evitar posibles enganches o roces, sobre todo si guardamos allí las medias y la ropa interior. Los organizadores de cajones son la solución para mantener todo mucho más ordenado y accesible dentro de su interior. Con ellos logramos dividir el cajón en muchos compartimentos pequeños e iguales, donde podemos colocar corbatas, medias o ropa interior por separado.

Cada ropa en su lugar…

En los estantes, lo más aconsejable es ubicar los sweaters, camisetas y remeras (las que no se arruguen mucho) doblados. En el caso de que los sweaters sean de tela delicada o colores claros conviene protegerlos con bolsas plásticas o de nylon. Los cajones son prácticos solamente para prendas pequeñas, como la ropa interior, las medias y remeras cortas o musculosas. Si tenemos cajones grandes, algo muy práctico es guardar en ellos jeans enroscados. Una buena forma de identificarlos es que el bolsillo quede mirando hacia arriba, y así ganamos mucho espacio.

Las prendas de telas delicadas y fácilmente arrugables deben guardarse colgadas, pero hay que tener cuidado con las perchas. Las que deben usarse son las de madera, ya que las de metal pueden manchar y marcar la ropa, y las de plástico se deforman enseguida.

Hay prendas que deben ir sí o sí colgadas, como los vestidos, camisas, tapados, pantalones de vestir y polleras. Pero, las que no se usan frecuentemente (como vestidos, trajes o abrigos de estación) es mejor guardarlas en fundas de cierre, de plástico o de tela para protegerlas.

Las camisas, vestidos y tapados deben ir en perchas antideslizantes y redondeadas, para que no se marquen los hombros. Las camisas no deben colgarse una arriba de otra ni debajo de los abrigos, para evitar que se arruguen. Las polleras se pueden agrupar por largos y deben colgarse en perchas que tienen dos broches, aunque si las telas se marcan fácilmente (como el cuero o la seda) es mejor pegar goma espuma en el interior de los broches. Para los pantalones se deben usar perchas con una barra horizontal o con pinzas, y lo ideal es colgarlos por la marca de las costuras y no amontonarlos (como máximo poner dos por percha). También hay perchas con canaletas para las prendas que traen "tiritas", y forradas o acolchadas para prendas de telas muy delicadas como el hilo o la seda.

Por último, dos consejos importantes a tener en cuenta. Primero, cuando colgamos camisas, tapados o sacos, debemos prender el primer botón para evitar que el cuello se deforme y que la prenda se resbale de la percha y se caiga. Segundo, si guardamos los vestidos de fiesta o de novia en una caja y los envolvemos en papel azul evitamos que se vuelvan amarillentos. Ahora sí, con el placard completamente limpio y ordenado, tendremos a la vista toda nuestra ropa para armar el conjunto que queramos y nuestras prendas impecables para comenzar el día.

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• EL COMODÍN DEL VESTUARIO: LOS PAÑUELOS

¿Por qué usarlos? Los pañuelos nunca pasan de moda, temporada tras temporada se renuevan y cambian sus estampados, telas y colores. Las formas de usarlos son variadas: pueden servir de abrigo alrededor del cuello, como cinturón en los pantalones y polleras, para atar nuestro pelo y hasta como turbante en la cabeza para protegernos del sol en el verano. Si queremos un look más "divertido" podemos atarlos a nuestras muñecas o en nuestra cartera.

Si es de seda o gasa puede usarse con trajes elegantes o formales, con camisas o vestidos. Los que son de algodón o hilo es preferible usarlos en una ocasión más informal. Los colores y estampados deben combinar con la ropa que llevamos puesta en ese momento, para no parecer sobrecargadas. Pero, a veces, es importante que contraste para que sea un complemento interesante. Por ejemplo si estamos vestidas de negro, un pañuelo de color fuerte (rojo o fucsia) resulta ideal.

Los diseños más elegidos de esta temporada son el animal print (sobre todo el leopardo en distintos colores como rosa, azul, blanco y negro, además del clásico marrón), el estampado de cachemira o paisley, los flecos y borlas en los contornos del pañuelo y los extralargos.

Te sugerimos algunas formas de anudar tu pañuelo: para usarlo en la cabeza podemos doblar el pañuelo en forma de triángulo, colocarlo en toda la cabeza y anudarlo en la nuca. Otra forma es dejar una banda ancha sobre la cabeza cubriendo parte de las orejas, pero no todo el pelo, como si fuera una vincha. En este caso, los extremos del pañuelo pueden caer sobre los hombros o llevarlos hacia atrás.

Alrededor del cuello lo mejor es enroscarlo dejando caer los extremos hacia adelante o realizando con ellos un nudo si queremos estar más abrigadas. Con los pañuelos cuadrados o triangulares, los doblamos a la mitad, anudamos los extremos detrás del cuello y dejamos caer sobre nuestro pecho una de las esquinas para que se luzca el estampado.

Otra forma original de usarlos es anudándolos sobre la cintura o la cadera como cinturón, y los más chiquitos podemos enroscarlos en las muñecas como si fuera una pulsera ancha.

Básicos, prácticos y divertidos; los pañuelos se llevan todas las miradas de quien los usa. ¿Qué esperás para elegir el tuyo y cambiar tu look?

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• LA AVENIDA DE LOS PULÓVERES

La ciudad balnearia de Mar del Plata es la capital nacional del pulóver y por eso nos ofrece un paseo especialmente dedicado al tejido. Si te interesan los hilados de punto no podés dejar de visitar la avenida Juan B. Justo. Buen precio y todo de tipo de lanas e hilos para clientes exigentes, residan en "La Feliz" o la visiten en cualquier época del año como bien se merece.

Muy cerca del puerto, la avenida de los pulóveres va desde la calle Edison hasta Santa Fe con más de 150 locales y fábricas de tejidos en los que quien vaya por alguna prenda no encontrará más que la mejor calidad en su mismísimo lugar de origen.

Por supuesto que reinan los mejores precios por la competividad que la zona comercial permite. Los locales –muchos de ellos outlets– no sólo ofrecen sweaters con calidad de exportación sino que además cuentan con ropa de cuero, indumentaria de ski o artículos deportivos. También hay camperas y uniformes, pero lo más importante es que la oferta, además de variada, es para todas las edades.

Ya son varias las generaciones de tejedores que te esperan en la avenida Juan B. Justo con lo mejor de sus creaciones. No lo olvides: el verdadero tejido de punto está en Mar del Plata y te espera todo el año, pero sobre todo cuando se viene el frío. Nada mejor que renovar el vestuario con abrigos de la mejor confección y un material sin igual.

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• APRENDÉ A LAVAR Y PLANCHAR TU ROPA CON ESTAMPAS Y BORDADOS

Muchas veces a la hora de lavar y planchar nuestra ropa nos olvidamos que tiene estampas o bordados y cometemos errores que pueden arruinarla. Por eso, te contamos los tips a tener en cuenta para cuidarla y lucirla siempre como nueva.

En el caso de la ropa con estampas, si el diseño es de tamaño pequeño, se puede lavar en el lavarropas. Si -en cambio- la estampa es grande, lo ideal es que el lavado sea a mano. Siempre debemos dar vuelta la prenda al lavarla, es decir que el estampado quede del lado de adentro, y nunca usar blanqueadores. Luego, hay que escurrirla a mano (evitar el uso del secarropas) pero sin retorcer ni estrujar y secarla a la sombra, también del lado del revés.

Para plancharla no hay que pasar nunca la plancha por encima de la estampa, porque puede derretirla si es gomosa y la plancha pegarse a la ropa. Una solución simple es darla vuelta (como cuando la lavamos), pero de esta forma no podemos sacar todas sus arrugas y dejarla con un perfecto planchado.

Por eso, un truco para planchar con más facilidad este tipo de ropa y que quede perfecta es poner un pañuelo o una toalla limpia y luego un papel de diario sobre la estampa y planchar con movimientos rápidos, sin presionar demasiado. Debemos hacerlo apenas la sacamos del tender y con la plancha tibia. Usando estos elementos, el estampado no queda dañado y podemos planchar todas las zonas más difíciles sin problemas.

¿Y con los bordados?

Muchas prendas, sábanas, cubrecamas y toallas que usamos diariamente tienen bordados y también pueden arruinarse si no los cuidamos adecuadamente. Para su lavado es recomendable no usar blanqueador y que la temperatura máxima de la plancha sea de 95ºC. Se debe evitar el agua fría o tibia, porque los colores oscuros del bordado podrían llegar a desteñir. Los bordados de color se deben lavar separados de otras prendas. Al momento del secado no debemos retorcer y se puede envolver la prenda bordada en una toalla hasta que esté casi seca.

Para que los bordados queden más abultados, al plancharlos hay que hacerlo siempre del revés y colocar entre la tabla de planchar y la prenda bordada una tela limpia o una toalla para protegerlas. Luego, se debe colocar un paño húmedo y fino sobre la parte de atrás del bordado y pasar la punta de la plancha caliente sobre la zona, sin usar vapor.

Ahora sí, ¡a lucir tus bordados y estampas por mucho más tiempo!

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• ALTAS BOTAS

Con sus tacones altos e incluso sobrepasando las rodillas, las botas son las compañeras inseparables de nuestro vestuario para esta temporada. Más altas que nunca, la tendencia de este calzado se sintetiza en tres pilares fundamentales: sofisticación, comodidad y abrigo.

Te lo decimos sin vueltas: la clave de esta temporada es ir por un buen par de botas. Las hay para todos los gustos en diferentes tamaños, texturas y con alguna que otra hebilla accesoria que termina por dar la nota.

En las pasarelas europeas se destacan aquellas botas que van por encima de la rodilla y que, a diferencia de décadas pasadas, se ajustan a las piernas en su parte superior como si fueran verdaderas medias. Ideal para lucir originales diseños en refinados cueros o gamuza.

¿Con qué acompañarlas? Si llevamos puesto un lindo vestido, una capa o pashmina lo complementa perfectamente, al tiempo que nos ubica como parte de un estilo con mucha presencia. Para continuar el toque de elegancia que nos otorgan las botas, podemos sumar al look algún atuendo de cuero. Este material está siempre presente en chaquetas, faldas o pantalones; todo depende de nuestro gusto particular.

Para eventos menos formales, podemos acompañar las botas con jeans. Si no son claros, mejor, pues la época amerita pantalones oscuros o aquellos cuidadosamente gastados de fábrica. Las prendas de tejidos nos hacen lucir coquetas y predispuestas a todo tipo de actividad que la jornada va requiriendo, como también las camisas y los tops. Éstos últimos son propicios para cuando la temperatura acompaña, en tanto podemos lucir nuestros hombros sin sufrir demasiado los embates del frío, sobre todo en la calle.

Finalmente, ¿por qué las botas? Sucede que en algunas ocasiones los zapatos están de más y otro tipo de calzado -como las zapatillas- nos hacen quedar un tanto vulgares, por eso las botas (altas, de media caña o cortas) son la opción perfecta para estar a la moda y lucirse en cualquier momento del día y, más aún, en la tan ansiada noche. Abrigadas y cómodas marcan tendencia esta temporada. ¿Por qué no ir por un buen par?

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